viernes, 26 de enero de 2018

RAYUELA UNA POSIBILIDAD EDUCATIVA

RAYUELA UNA POSIBILIDAD EDUCATIVA (Síntesis)

“Desarrollar el mundo de la diferencia dónde el estudiante se construye a sí mismo (mismidad) para pensar en otros (otredad) y en el agenciamiento como articulación del tegido social”

Rayuela es el fruto de un sueño donde los niños y las niñas tienen la oportunidad de aprender a vivir juntos, posibilitar un ambiente de respeto  en el que utilizando el juego se puedan proponer y encontrar con seriedad los caminos para aclarar sus dudas, reconociendo la curiosidad como la ruta del conocimiento diverso y el encuentro con el otro como la mejor opción para construirse a si mismo. 

Misión

Desarrollar el mundo de la diferencia donde el estudiante se construye a sí mismo (mismidad) para pensar en los otros (otredad) y en el agenciamiento como articulación del tejido social.

“Mirando al Otro Me Encuentro
Mirar al Otro Es Encontrar Mi Diferencia…”

Visión

La Fundación pedagógica Rayuela como:
1.    Centro de investigación pedagógica permanente.
2.    Posibilidad para trazar fisuras a la estructura para generar movimiento conceptual desde la estructura autopoiética de la pedagogía diferencial.
3.    Oportunidad para el desarrollo e implementación de lógicas regionales o locales a la propuesta pedagógica, teniendo como herramienta el conocimiento de Rayuela en Tunja y desde Tunja.
4.    Movimiento ético y pedagógico bellamente expresado desde las realidades como dinámica del conocimiento


 MARCO LEGAL

DEL PLANTEL EDUCATIVO
Nombre: FUNDACIÓN PEDAGÓGICA RAYUELA

NIT: 6771056-1
Dirección: carrera 9º No 48 - 25
Teléfono: 7 44 50 61        celular: 3212098
Municipio: Tunja
Fecha de creación: agosto de 2000
Fecha de iniciación de labores: febrero de 2001
Licencia de funcionamiento: 00296 del 20 de noviembre de 2003 de la secretaría de Educación de Tunja.  Resolución 998 del 14 de noviembre de 2006, 717 del 31 de diciembre de 2008, licencia definitiva 273 del b28 de abril de 2010
Inscripción del DANE: 315001003241
NIT: 6771056-1
Rectora actual: Lenny Aponte Sierra

1.2 CARACTERÍSTICAS
Naturaleza de la institución: PRIVADO
Carácter: Mixto
Calendario: A
Jornada: Completa
Horario de Funcionamiento
ü  Preescolar: Lunes a jueves: 8:00a.m. a 12:00 y 2:00 a 4:00 p.m; Viernes de 7:30 a 12:20, una sola jornada.
ü  Básica Primaria: Lunes a jueves: 7:00a.m. a 12:00 y 2:00 a 4:00 p.m Viernes de 7:00 a 12:40
ü  Básica secundaria: Lunes, martes y jueves: 7:00 a 12:00 y 2:00 a 4:00; miércoles 7:00 a 12:00 y 2:00 a 5:00 el Viernes de 7:00 a 1:30.
ü  Media: lunes, martes y miércoles 7:00 a 12:00 y 2:00 a 5:00 y jueves: 7:00 a 12:00 y 2:00 a 4:00; el viernes de 7:00 a 1:30.
ü  Horas clase de 50 minutos.


Introducción

Para enfrentar los retos del conocimiento en un mundo globalizado que sugiere nuevos conceptos como: enseñanza globalizada, interdisciplinariedad, participación, autonomía democracia, todo esto bajo una estructura disciplinar; un conjunto de reglas que van determinando las relaciones sociales. ¿Cómo construir una propuesta educativa que genere sujetos críticos desde el sentir, pensar, crear siendo consientes de su historia, de su territorio, y en esa dinámica darse cuenta de los otros?

Como nos lo recuerda Messina, cada disciplina tiene un lenguaje especializado que se acepta como normal y que construye una realidad, la escuela tradicional se ha organizado por disciplinas que persiguen un propósito, entre ellos formar un ser disciplinado que se establece en una relación saber-poder, mientras la transdiciplinariedad  subvierte los sentidos, saberes y poderes. Esto se convierte en un punto de partida para aceptar el surgimiento de conceptos, maneras de ver que pueden dar lugar a una “diversidad epistemológica”, un enfoque en construcción donde convergen corrientes y autores que pretenden salirse  de la racionalidad instrumental.

Esta reflexión de Messina resulta una oportunidad para pensar lo educativo, las propuestas que hacemos a niños y niñas, en Rayuela que han generado un espacio en movimiento, en constante transformación con la pretensión de  acercarse a la comprensión del mundo que nos corresponde vivir. Pensar la transdiciplinariedad y la diversidad epistemológica es aprovechar, detenerse, y reflexionar sobre lo que los pedagogos están investigando, descubrir que el interés por las maneras diferentes de comprender el conocimiento, la pedagogía, la educación y el currículo, es evidente y necesario. La sensación de complejidad, incertidumbre sin reduccionismos, nos lanza a lo inacabado y por lo tanto a otras formas posibles dónde la creatividad tiene un lugar privilegiado.

La experiencia pedagógica Rayuela se estructura y desestructura permanentemente, teniendo la posibilidad de unir lazos entre el pasado y el presente, trazar filiaciones, propiciar el reconocimiento de  alteridades, ayudar a percibir la pluralidad del mundo, favorecer encuentros interesantes y desafiantes con los saberes, una  oportunidad de convivencia con otros y otras diferentes a nuestra familia y con la familia, entonces los “otros” se hacen importantes, van dejando huella en las vidas.

Rayuela pretende asumir el desafío del movimiento y la dirección de rizoma, planteado por Deleuze “Un rizoma como tronco subterráneo se distingue totalmente de las raíces y raicillas. Los bulbos, los tubérculos son rizomas…el rizoma en sí posee muy diversas formas, desde su extensión superficial ramificada en todos los sentidos, hasta sus concreciones en bulbos y tubérculos.” (1994) esta estructura dinámica facilita la acción y el encuentro con el otro, en lo cotidiano, valorando la posibilidad del conversar, valorar experiencias, construir las diferencias en la medida que distingo al otro y puedo poner en duda las separaciones curriculares entre diversos tipos de conocimiento.
 El proyecto pedagógico pone en juego las multiplicidades los devenires, los afectos, los conceptos, los conocimientos y los acontecimientos, sin un fin o meta, porque es una utopía que nos permite sentirnos, ser y estar desarrollándonos en nuestro propio mundo con la intención de contar siempre con el otro.

¿Cuál es entonces, la función pedagógica de Rayuela?

“No es con sermones sobre la interiorización del otro y la introyección de las diferencias como se resolverá el problema de las formas monstruosas de la alteridad, pues estas formas han nacido precisamente de esta diferenciación obsesiva, de esta dialéctica obsesiva del yo y del otro.” (Baudrillard, 140), entonces, aquí se muestra una preocupación por la inadecuada utilización de la diferencia, que la escuela debe considerar en primer lugar para no caer en intenciones de promoción, protección o manipulación; la tarea consiste  en tomar en serio la construcción de identidad y así reconocer el valor de la diferencia en lo múltiple, mostrando que la igualdad no puede obtenerse simplemente con la igualdad de acceso al currículo, la igualdad depende de la modificación del currículo.
(Cixous, Derrida, 2004:28) “Se trata de correr el riesgo del otro, respetar, favorecer, cuidar lo desconocido, la alteridad. En este tipo de relación, el otro se conserva en vida y en diferencia”. Afirmar la diferencia no es negar la igualdad, implica  entonces considerar la existencia del otro y por tanto la responsabilidad frente a él, la atención y cuidado que se le puede ofrecer.
Para considerar al otro basta con la intención de comunicar, se advertirá entonces; a los otros, que  hay en cada uno,  y que han contribuido en la construcción del lenguaje en cualquiera de sus manifestaciones: hablar, escuchar, leer y escribir

El derecho a expresarse es parte esencial y carácter funcional de la lengua planteado por Halliday (idem-31)  quien distingue siete funciones inherentes al lenguaje: instrumental, como expresión de necesidades; reguladora, como influencia sobre el comportamiento de los otros; interactiva como espacio para involucrar a otros; personal para manifestar el yo; heurística, como medio de exploración; imaginativa, para crear un mundo propio; informativa para comunicar sucesos.
En Rayuela, se consideran estas funciones que permiten  asumir situaciones de interacción con el otro, más allá de la crítica, precisando pasar al análisis de los muchos aspectos que preocupan a esta comunidad; no solo clases sociales sino otros  como  raza, etnia y sexualidad.
Analizando el currículo como espacio que enseña a pensar, se puede abordar; ¿qué es lo que es pensable?, y pensar lo impensable: Un currículo que invite a pensar lo que todavía no se ha construido (Da Silva, 2001).

El currículo

Entendiendo el currículo cómo la vida misma de maestros y estudiantes en la cotidianidad de la escuela, su construcción parte  de la necesidad de considerar los sujetos como investigadores,  comenzado por rescatar la simple curiosidad de los más pequeños, pasando por el apoyo a los intereses de lo jóvenes, esperando que los adultos partícipes de esta propuesta puedan dialogar desde las disciplinas (nueve áreas obligatorias sugeridas por la ley 115 de 1994 del MEN) en las que fueron formados, de ahí que exista la posibilidad de reinventarse, sin juzgarse, pero si distinguirse para valorar otras formas de ver constituyendo no una institución educativa, sino como lo menciona Deleuze  una “Extitución” sin límites, donde confluyan saberes, conceptos, realidades, y pedagogías, corriendo el riesgo de descentrarnos de nuestras disciplinas con el sano criterio de contribuir a una real flexibilización del currículo.

El encuentro de saberes y disciplinas acercarán a estudiantes y maestros a su realidad próxima, para darse cuenta cómo los problemas del contexto hacen parte de la vida, del currículo y la construcción ética que cada uno asume, es así que tanto el contexto rular como el urbano debe ser analizado, reconociendo en cada uno la manera como toca nuestras vidas, en este marco el estudiante y el maestro podrán darse cuenta de aspectos cómo: el contacto con la tierra para determinar su valor, su cuidado y compromiso frente al ecosistema, cierto es entonces, que participar en la huerta orgánica en una comunidad campesina da la oportunidad de construir y comprender el valor de una comida saludable, aquí he de referirme también como nos lo recuerda Foucault la importancia del cuidado de si y de los otros, es decir la conciencia no solo de la función biológica y el cuidado del cuerpo, sino el cuerpo mismo en un espacio, su postura, movimiento, sensibilidad frente a lo que ve y escucha que luego se convierte en pensamiento dónde el estudiante logra desarrollar  habilidades, reconocer  potencialidades y valorar el aprendizaje que le proporciona el entorno,  a través de un interés investigativo que facilite la reflexión  y le permita no solo  actuar éticamente sino afrontar  la formación profesional.

La Cotidianidad

Pensar la vida diaria en Rayuela, llevó a diseñar espacios para pequeños grupos (15 niños por grupo), de tal manera que se garantizara la mayor atención  individual, en niveles de preescolar, básica y media, por consiguiente con un currículo de apariencia utópica poco descifrable para una estructura moderna organizada dese un poder político-religioso como la Secretaría de Educación. Sin embargo, el currículo debía ser reconocido en el sistema para poder funcionar, es así que básicamente se trazó, tocando la estructura educativa y social existente y aprovechando las fisuras que va dejando la misma. Según Da Silva (2001) el término de currículo desde la modernidad está ligado a cuestiones organizativas, a campo especializado, dónde tienen cabida los intereses de la burocracia estatal encargada de todo lo relativo a educación, cuya ganancia está en preservar identidad nacional y control hegemónico.  Es bajo estos parámetros que se admite el reconocimiento de una institución en  el contexto educativo, y es también desde allí dónde Rayuela inicia su trabajo, con una realidad que debe analizar, para comprender como está construida y encontrar las posibilidades para deconstruir y construir. Es decir, no al margen de lo establecido, sino desde su centro y su periferia.
La cotidianidad en la escuela es la vida de estudiantes y maestros, cada uno con  experiencias, saberes, intereses  formas de ver el mundo que poco a poco van trazando líneas, construyendo espacios y haciéndolos significativos en la medida que generan puntos de encuentro. Rayuela, así considerada, cuenta con una propuesta curricular basada en bloques que integran diversas áreas y se desarrollan a través de proyectos pedagógicos interdisciplinarios, partiendo de problemáticas de interés para la comunidad educativa, que intentan resolverse borrando las fronteras entre las diferentes áreas del aprendizaje. Pero a su vez, dicha institución también pretende convertirse en una “extitución” como lo menciona Deleuze, es decir un orden social que no necesite un “dentro” y un “fuera”, sino una superficie en la que se “conectan” y “desconectan” multitud de personas y por tanto maneras de pensar y actuar produciendo un agenciamiento, que ponga en juego las multiplicidades, los territorios, los afectos,  trabajando conjuntamente como una unidad funcional. Los proyectos que desarrollan los  maestros con sus estudiantes tienen un producto final que da cuenta del proceso  y la contribución de los estudiantes, convirtiéndose a la vez en evaluación y auto evaluación de cada participante.
El proceso pedagógico que se despliega, pretende la construcción y el desarrollo de la diferencia, es decir una oportunidad para autoconstruirse en relación con los otros. Para esto se considera esencial, dejar “ser” a cada quién, propiciar la expresión desde su condición personal., esto incluye forma de vestir- por ejemplo no llevar uniforme-,  circunstancia que genera un ambiente particular para expresar modas y estilos en el vestido y el peinado,  dejando ver  la libertad para sentir y expresar.
El hecho de verse diferentes en apariencia, es parte de la construcción de sí mismo en relación con el otro, que no solo se queda en este aspecto, sino que debe llevarse a otros ámbitos, es decir que busca eliminar las fronteras  en la interacción  y  tomar en cuenta al otro para confrontarse, discutir y avanzar en la deconstrucción y construcción personal permanente.

El Intercesor

En una estructura desestructurada y resinificada, ¿sería un  “maestro” o un “profesor” quien pueda asumir el papel de deconstruir y deconstruirse?. Pues, en  este espacio, -sujeto a constantes cambios que exige estar alerta- no es suficiente el punto de apoyo que da un saber que orienta,  dirige, acompaña y espera resultados según su punto de vista, se necesita otra figura, que permita transformacion, más allá de simplemente confiar en un “saber”, debe “ponerse en órbita…situarse en el movimiento” como lo menciona (Deleuze, 1996:194) y entonces ser capaz de construir conceptos generadores de movimiento intelectual con infinitas posibilidades de interacción en el espacio y tiempo.
Lo esencial son los intercesores. La creación son los intercesores. Sin ellos no hay obra. Pueden ser personas -para un filósofo, artistas o científicos, filósofos o artistas para un científico-, pero también cosas, animales o plantas, como en el caso de Castaneda. Reales o ficticios, animados o inanimados, hay que fabricarse intercesores. Es una serie. Si no podemos formar una serie, aunque sea completamente imaginaria, estamos perdidos. Yo necesito a mis intercesores para expresarme, y ellos no podrían llegar a expresarse sin mi: siempre se trabaja en grupo, incluso aunque sea imperceptible. Tanto más cuando no lo es[1]
El maestro debe escapar del discurso, buscar intercesores que le ayuden a captar el movimiento, así el conocimiento será creado constantemente, en la interacción permanente generando espacios de debate. Igualmente, los niños también pueden ser intercesores, y a la vez buscar sus propios intercesores. En consecuencia, se plantea la posibilidad de la discusión permanente, para hacer visible cosas que en otras condiciones no podrían verse.
Así, para el desarrollo de esta propuesta, se recurre a intercesores no a maestros. Intercesores que generen una dinámica permanente de experiencias, en un constante deconstruir y construir ideas, textos, imágenes que den cuenta de la posibilidad de comprometerse con el mundo y la vida que a cada uno le corresponde vivir, acompañado de intercesores que ayuden a avanzar en la posibilidad de conocer.
No tiene sentido pensar un proyecto educativo si el docente o intercesor no reflexiona sobre su hacer, no tendría sentido proponer miradas múltiples si se reproducen formas tradicionales, entonces habría que pensar que uno de los primeros pasos en un proyecto curricular estaría encaminado a replantear constantemente las bases conceptuales del ser docente o intrecesor. Al reflexionar sobre el compromiso con el espacio social y cultural  es evidente que no es desde la postura de reproducir conocimiento, desde donde se movilizan estructuras sociales, culturales y educativas. Se requiere una actitud investigadora que supere la crítica y permita nuevos abordajes para entender que construir conocimientos requiere de un intercesor comprometido, que se piense como un intelectual.

Finalmente, reconocer en el contexto educativo escolar los conceptos de currículo, docente, diferencia y la multiplicidad en la construcción de conocimiento, ha permitido en Rayuela, resignificar y ampliar su horizonte de sentido.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
·         CIXOUS, Hélene y DERRIDA J. (2004). La lengua por venir. Barcelona: Icaria.
·         DA SILVA, Tomaz Tadeu.(2001).Espacios de Identidad. España: Octaedro
·         DERRIDA, Jaques. (1987). Desconstrucción. Barcelona: Galileé.
·         DELEUZE, Gilles y GUATARI, Félix. (1998). Mil Mesetas. España: Pretextos.
·         DELEUZE, Gilles. (1996). Conversaciones. España: Pretextos.
·         DELEUZE, Gilles y GUATARI, Félix. (1996). Rizoma. México: Coyoacán.
·         HALLIDAY, M.A.K. (2001). El Lenguaje como Semiótica Socia. México: Fondo de Cultura Económico
  • MEJÍA, Marco Raúl. (2004) “Implicaciones de la globalización en el ámbito
 social y educativo” Revista internacional magisterio, Bogotá, (11): [oct.-nov.]






EXPLICACIÓN PERSONAL

Se habla de la importancia que tiene asumir con responsabilidad por si mismo, todo el proceso de su formación y aprendizaje utilizando para eso el cuestionamiento, la lectura compartida, y aceptar la equivocación como una oportunidad de mejoramiento, sin buscar mejorar “la nota”, o el reconocimiento de otros o estar por encima en una clasificación.
Se hace énfasis en la diferencia, entendida como el reconocimiento del otro al encontrarme con una persona diferente a mi, sin juzgar ni clasificar, asumiendo la diferencia como una manera de relacionarlos.
Además se hace mención sobre la importancia que tiene en rayuela el arte, las electivas y profundizaciones y la investigación



[1] Deleuze, Gilles. Conversaciones, Pre-textos 1996

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